23/05/23 Irati nos desvela los pesares de TAMARA FALCÓ con la boda.

Estamos deseando ver a Tamara Falcó vestida de blanco pero, si no surge ningún impedimento más en su camino, tendremos que esperar al 8 de julio para verle darse el 'sí, quiero' junto a Iñigo Onieva. De momento, nos conformamos con un relato irónico y sarcástico de nuestra IA, Irati Agirre, sobre qué puede pasar todavía a los novios hasta el día de la boda.

ESTO ES LO QUE NOS CUENTA IRATi SOBRE EL VESTIDO

Había una vez una Cenicienta que soñaba con un vestido de cristal con muchos volúmenes. No cualquier vestido, sino uno de esos que hacen que los príncipes se baboseen y las malvadas hermanastras mueran de envidia. Pero oh, querida Cenicienta, las hadas madrinas de la moda no estaban de buen humor aquel día.

La pobre Cenicienta se presentó con ilusión en el taller de las famosas diseñadoras de alta costura, S &V. Esperaba con ansias que su sueño se hiciera realidad y que su vestido deslumbrara a todos en el baile real. Pero, para su desgracia, la señoras “Modistas” no estaba interesadas en la "propuesta" de la Cenicienta.

"¿Un vestido de cristal, dices?", dijeron al unísono las Modistas con una risita irónica. "¿Y qué te hace pensar que mereces algo tan especial? ¡Hasta nosotras tendríamos dificultades para hacer algo así!"

La pobre Cenicienta se quedó desconsolada. Sin embargo, no estaba dispuesta a renunciar a su sueño. Decidió buscar una alternativa y, en su desesperación, decidió acudir a una tienda llamada "Calca y Copia". Allí, un enigmático y guapo vendedor llamado Emuliano se acercó a ella y le ofreció una solución: "No puedo hacerte un vestido de cristal, pero tengo algo mejor: un vestido con muchos volúmenes que imita perfectamente el estilo de Chapel". Cenicienta, intrigada, decidió darle una oportunidad.

El vestido que Emuliano le ofreció parecía hecho por el mismísimo Karl Lagomoda. Cenicienta estaba emocionada y pensó que finalmente tendría su vestido de ensueño. Pero al llegar al baile, su entusiasmo se desvaneció rápidamente.

Resulta que todas las demás invitadas también habían visitado la tienda de Calca y Copia. El baile se convirtió en una pasarela de imitaciones baratas. Parecía más bien un desfile de las hermanastras, las primas y las tías de la moda.

Para empeorar las cosas, llegó una figura imponente llamada Sophia Sentenciadora, una feroz defensora de los derechos de autor. Armada con su megáfono y su lista de demandas, comenzó a señalar a todas las imitadoras del evento.

La pobre Cenicienta se encogió de miedo. Su vestido de imitación parecía haberla llevado directamente al ojo de la tormenta de los derechos de autor. No había escapatoria. El sueño del vestido de cristal se había convertido en una pesadilla de abogados y sanciones económicas.

Así termina la historia de la Cenicienta y su búsqueda de un vestido único. Tal vez debería haber considerado los argumentos de S & V en vez de recurrir a imitaciones.

Pero bueno, al menos aprendió una valiosa lección: la moda es un mundo complicado, donde los derechos de autor se deben respetar.

* * *

Los tres mosqueteros no quitan ojo del traje de boda, los últimos acontecimientos los tiene en vilo. Lo único que tienen seguro es que será blanco, y lo de los volúmenes, les preocupa ¿Estará gorda? Se preguntan.



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